viernes, 22 de marzo de 2013

CRISTIANOS Y NUEVA SOCIEDAD‏

 
Por: Sergio Estrada
ASI-NACIONAL
 
Apenas el 4 de Febrero pasado, el Papa anterior, Ratzinger, escribía: "En un momento en que la fe cristiana está siendo cuestionada en muchas partes del mundo occidental por aquellos que dicen que la religión es un asunto privado, que no puede ofrecer contribución alguna al debate público. Hoy, los ministros del Evangelio tienen que responder a una sordera difusa a la música de la fe, y a un cansancio general que rechaza las exigencias del discipulado".

Si damos un repaso por Nuestra América los últimos 40 años, vemos una realidad notoriamente distinta: Cristianos militando en luchas sociales, populares, patrióticas, en infinidad de organizaciones, asociaciones, CEBs (Comunidades Eclesiales de Base), en fuerzas políticas libertarias.

En nuestro Movimiento, el Nacional Sinarquista, cristianos militando abiertamente, al lado de no creyentes, o creyentes en otras tradiciones espirituales, por la Justicia Social y la Vida plena y digna de los seres humanos.

En otros movimientos y organizaciones de otras tendencias, incluso hasta de lucha armada como fué el Frente Sandinista o el FMLN o la UNRG en los 80s.

O las centenas de asociaciones pro Derechos Humanos como Centro de
Frayba Derechos Humanos, el Centro de Derechos Humanos Agustin Pro. Así como una larga lista de laicos, religiosos, sacerdotes y hasta Obispos trabajando en temas urgentes y esenciales para nuestras Patrias.

Notables pedagogos, filósofos y teólogos: Paulo Freire destacando.

¿Entonces, a que se refiere Ratzinger?

Parece referirse a una realidad netamente europea. Es una premisa clásica Neoliberal la de considerar al Individuo como ente ajeno a la Cultura (pues la cultura siempre es producto colectivo).

Pero... Parece que en tal párrafo, Ratzinger no cae en cuenta de que tal postura neoliberal fué reforzada por la conducta notablemente censuradora, infantilista y absurda de muchos jerarcas que hicieron hasta lo imposible por segregar, censurar y hasta expulsar de las Comunidades Eclesiales a los mejores y más notables pensadores y militantes cristianos.

Los más agresivos censuradores de Paulo Freire,por ejemplo, ademas de los oligarcas brasileños, fueron agentes ligados a los ya muy conocidos Legionarios de "Cristo".

Este tipo de personajes fueron expulsando a muchos activistas cristianos de sus parroquias, de las Pastorales Obreras, Sociales, etc.

El lamentable caso de una Diócesis del Occidente mexicano, donde la Pastoral Obrera, fue reducida. De tener Círculos Obreros y sindicalismo social- cristiano en proceso, fué mutilada y reprimida.

Actualmente, su "servicio" es poner anuncios de Manpower en la puerta y dar algun curso para ser buenos empleados. Es decir: una soberana tontería.

Actualmente, para millones de personas, la Iglesia Católica es sinónimo de pederastia, corrupción y alianzas nada santas con empresarios corruptos,con funcionarios delincuentes y con estructuras bastante rancias y desprestigiadas.

Lo cual lógicamente es una generalización extrema e injusta, pues basta dar un repaso a ciertas redes sociales para leer comentarios llenos de ingenuidad rayana en el fanatismo y en la ignorancia.

Los sectores integristas (Legionarios de Maciel, Opus Dei, ciertos Obispos, ciertas posturas vaticanas) provocaron tal crisis. Tal desprestigio.

Son éstos sectores, aliados al materialismo más burdo y avaricioso, los que han dado argumentos a los que insisten en que la "religión" debe ser asunto privado y que no tiene nada que aportar socialmente.

Ciertamente, imagíne el lector lo que hubiera sucedido de dársele el control de colegios y guarderías !a gente de la Legion de Maciel !

No tienen nada que aportar socialmente. Nada bueno. Pero... tampoco tienen nada que aportar a una Espiritualidad Cristiana auténtica. A una militancia social congruente.

Soplan vientos frescos en los añejos pasillos vaticanos. ¿Será el viento profético y radical del Espíritu que vuelve a sacudir las almas? ¿Francisco de Asís acude con Loyola, con Juan de Yepes, con Romero, con Angelleli?

Muchos cristianos críticos, analíticos, que se habían distanciado de una Iglesia aburguesada, están atentos.

Para las corrientes ateístas fanáticas, nada significará. De hecho, buena parte del ateísmo actual es netamente Capitalista. No tiene que ver con el ateísmo social militante. Aunque lo juren.

Un ateo que crea una página incitando al Vaticano a dar "sus riquezas a los pobres".... pero que nada hace por tomar la iniciativa personal es ejemplo.

En nuestro Movimiento, conviven creyentes y no creyentes. Trabajando por construir Justicia Social. Patria Soberana. Digna Libertad.

Fomentamos el diálogo en el trabajo. En la calle, el barrio, la sierra, el proyecto comunal.

Ahí es donde se ve de que está lleno el corazón.

En realidad, para nosotros es indiferente lo que las Jerarquías hagan o no hagan. No nos sentamos a esperar que les llegue Francisco a recordarles la Opción por la Justicia. Eso lo creemos de siempre.

Pero es buena noticia para nuestros compañeros cristianos, sentir que en su Iglesia, hay esa desición. Que ya no son vistos como "Agitadores", como "herejes" por su participación en luchas socales.

Y vaya que vimos bastante de eso.




Casos de muchos camaradas que en sus parroquias les prohibían hablar de "política", de "luchas sociales",de "Justicia Social". Hablar de pobreza y trabajo de base era motivo para ser censurados por "revoltosos".



Pero la decadencia de la vieja sociedad es definitiva. Y ha de emerger una Nueva Sociedad.



Cristianos y Paganos, agnósticos y gnósticos, budistas, wiccanos, toltequistas y toda la amplia gama de espiritualidades tienen que aportar lo suyo.
 
Y no nos fastidie algún ingenuo con que estamos patrocinando "religiones únicas" o boberías semejantes. Tiene que haber un diálogo entre PERSONAS. Porque estamos conviviendo cotidianamente.
 
Para Jesus Cristo, no era problema dialogar, salir al encuentro con quien fuera para poner ejemplo de su visión de Ser Humano: Comunitario, solidario, creativo, crítico.

Eso es lo que pueden aportar los Cristianos auténticos a la Nueva Sociedad que estamos empeñados en hacer surgir, de entre las ruinas de la depredación del Capitalismo violento, avaricioso, egoico y suicida.