
Por: Julio Alejandro Ríos
REVISTA PROCESO
Exempleados y profesores de la católica Universidad del Valle de Atemajac (Univa) se quejan de que los pleitos por envidias han provocado la salida de personal experimentado, al que han sustituido con gente leal al rector Guillermo Alonzo Velasco.
Fuentes consultadas por Proceso Jalisco informan que Alonzo Velasco está corriendo a las personas cercanas al fundador de la institución, Santiago Méndez Bravo, rector emérito vitalicio de esta institución controlada por el Arzobispado de Guadalajara.
Desde hace más de cinco años, cuando Alonzo Velasco alcanzó la rectoría por el deterioro de la salud de monseñor Méndez Bravo, el nuevo equipo en el poder empezó a deshacerse de reconocidos directivos y maestros con el argumento de que no contaban con título universitario.
“Como resultado de las vendetas y amiguismos, la Univa no figura en el ámbito cultural ni en el de investigación ni en el intelectual. Abre las páginas de los medios, de los suplementos culturales, y las referencias a la Univa son mínimas o nulas. Nadie consulta ya a los investigadores o académicos de Univa en reportajes, pero sí encontrarás de la UdeG, del ITESO y del Tec. Es más, ¡ya hasta la UAG nos supera en eso y tiene más presencia en medios!”, señala en entrevista el intelectual Jorge del Pozo Marx.
Del Pozo, que trabajó en la universidad como académico y coordinador de vinculación hasta febrero pasado, sostiene que actualmente “la única certidumbre en la Univa es la incertidumbre laboral”.
Santiago Méndez Bravo, rector fundador desde 1960, fue sustituido en noviembre de 2004 por Alonzo Velasco, hasta entonces vicerrector, quien desató una oleada de despidos de santiaguistas.
El primero con el que tuvo diferencias fue Carlos Garibay Cárdenas, director del corporativo universitario, que salió en 2005 y fue sustituido por una sobrina del rector, Margarita Elizabeth Arias Alonzo, quien a decir de fuentes internas “hace y deshace como si fuera la máxima jefa”.
Por motivos similares, en 2004 y 2005 salieron el vicerrector administrativo, Javier Monroy, y el vicerrector de Extensión, Víctor Benavides, con su equipo: la directora de Relaciones Públicas, Lety Amescua; el de Imagen Institucional, David Pérez Rulfo; el director de Recursos Humanos, Fernando Rivera, y el coordinador de Mercadotecnia y Publicidad, Heriberto Cano.
En 2006 se fue el vicerrector Maurilio Martínez, quien, según una fuente eclesiástica, “tuvo una exitosa gestión al frente de la preparatoria y en la Univa, pero su pecado fue ser más querido que el rector. Por orden de la arquidiócesis lo mandaron al templo del barrio de Santa Tere, aunque ahora ya oficia en Colinas de San Javier”.
La guillotina siguió afilada. En el último año han cesado su relación laboral con la Univa Regino Vázquez, encargado de Imagen y Difusión; Alejandro Ortega Andrade, coordinador de las carreras de administración y contaduría; Beatriz Anguiano Barba, en Recursos Humanos, y el propio Jorge del Pozo.
Éste ofrece aún más ejemplos: “Alina García Barba era la jefa del Departamento de Comunicación y con ella fue el esplendor de la carrera. Incluso ella fue jurado en el Premio Jalisco de Periodismo 2008. A pesar de todo, la bajaron en 2009 a coordinar los laboratorios, un puesto inferior. Después vino su salida. No han sabido valorar ni aprovechar a su gente. En la Univa no vale la capacidad, sólo la lealtad a Alonzo”.
Pero las señales del rompimiento no sólo se manifiestan en la oleada de despidos. El pasado 3 de agosto, en la capilla San Carlos Borromeo, de la Univa, se entregó un reconocimiento al fundador Santiago Méndez y a otros sacerdotes. Asistió el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, pero no el rector Alonzo Velasco.
Las fuentes consultadas señalan que el purpurado y el rector se han distanciado. Incluso, afirman, el cardenal pensó en removerlo el año pasado, pero el 24 de abril de 2009 Alonzo fue nombrado sucesor del magnate y legislador Alejandro Gertz Manero como presidente de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior, y quedó fortalecido políticamente.
A petición del gobernador Emilio González Márquez, en la primera mitad de 2007 la Univa impartió un curso acerca de La Biblia a varios funcionarios del gabinete y a sus esposas en la Casa Jalisco (Proceso Jalisco 140).
Grilla nada cristiana
En una carta abierta cuya copia tiene este semanario, Jorge del Pozo cuestiona el desempeño de Yadira del Refugio Robles Irazoqui, jefa del Departamento de Comunicación de la Univa, a quien acusa de recurrir a la difamación para desacreditarlo y echarlo de la institución.
Señala que él finalizó su último cuatrimestre con cuatro grupos, dos de ellos heredados de la maestra Lorena Hernández, quien salió intempestivamente, víctima de la misma guerra de envidias. “Pese a todo, los objetivos se cumplieron y se pueden constatar en mi informe de actividades 2009”, dice Del Pozo.
Sin embargo, añade, Robles “fue una hipócrita. Al llegar dijo que me valoraba, que se apoyaría en mi experiencia profesional, y me pedía consejos porque no sabe ni lo más básico. Me dijo que me defendía de los lobos que había rondando tras mi puesto. Claro que no defendía lo indefendible: mi trabajo profesional me respaldaba, le dije. Eso fue el 7 de julio de 2009”.
Cinco meses después, Robles cambió de opinión. “Me dijo que ya no me podía defender –dice Del Pozo–, que no preguntara nombres, pero que la decisión venía de arriba y tenía que irme. Eso fue a mediados de diciembre”.
Al ir a pedirle una explicación a Luis Reyes Ceja, director de Educación Superior, se enteró de que Yadira Robles pedía en todas las reuniones con los directivos el cese de Del Pozo, “argumentando que no daba resultados. Todo para darle la plaza a una amiga suya, Tere Ramos”.
Se concertó una cita con los tres para aclarar la situación, pero Robles se mostró esquiva, pretextaba que tenía mucho trabajo y la reunión nunca se realizó. En Recursos Humanos, Beatriz Anguiano (quien fue despedida semanas después) le confirmó a Del Pozo que Robles había pedido su cabeza.
Irónicamente, sostiene Anguiano, la que no cubre el perfil para su puesto es precisamente Robles: no es comunicadora, jamás ha trabajado en medios ni la conocen en ese ámbito; “ni siquiera lee los periódicos, ni oye radio ni ve televisión. Ni siquiera habla ni lee inglés, a diferencia de los alumnos que llevan nueve cuatrimestres de esa lengua”.
Para Del Pozo, Robles llegó a la Univa por su amistad con Reyes Ceja: “Ambos cursan un doctorado en Desarrollo Humano y Yadira le hace las tareas e investigaciones a Reyes. Eso me consta. No tiene más méritos”.
Otro funcionario de la Univa afín a Alonzo es Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla, director del plantel de Puerto Vallarta, cuya conducción cuestionaron seriamente los estudiantes de ese centro el 19 de julio de 2009.
En una carta difundida por medios de comunicación locales, como Noticias PV, los alumnos se quejaron de que los planes de estudio eran obsoletos, de la falta de comunicación de los directivos y de la falta de planeación y de sustento metodológico de los proyectos académicos.
Asimismo señalaron que Zúñiga Bobadilla los obligó a crear proyectos empresariales para apropiarse de los mejores y posteriormente venderlos en su incubadora.
También se les impusieron tres talleres obligatorios, adicionales al plan de estudios, que pretendieron cobrarles a 10 mil pesos cada uno, pero ante las inconformidades su costo se redujo a 3 mil pesos. “Eso jamás lo mencionaron en cursos de inducción ni currícula”, explicaron.
“Zúñiga Bobadilla negó además el derecho de presentar exámenes a quienes adeudaran un solo peso. Muchos reprobaron por eso. Es denigrante”, dijeron en su carta. Sin embargo, no se ve la inversión en el plantel: los propios alumnos tuvieron que organizar rifas para adquirir libros y “los laboratorios están en pésimas condiciones”.
La sombra del fundador
La historia de la institución está íntimamente ligada con Santiago Méndez Bravo, que nació en la Piedad de Cavadas en 1928. En 1960 tomó las riendas del Instituto Pío XII, donde sólo había Facultad de Teología, y dos años después abrió la primera escuela de periodismo del occidente del país.
En 1969, la institución adoptó el nombre de Instituto de Comunicaciones y Humanidades, y en 1977, al obtener reconocimiento de la Secretaría de Educación Pública, el de Instituto Superior del Valle de Atemajac. De 1979 data su denominación actual, y en 2005 el Vaticano confirmó su carácter de “universidad católica”.
Actualmente la Univa tiene 15 mil 563 alumnos, de los cuales 2 mil 218 son de bachillerato, mil 864 de posgrados y el resto de licenciaturas. Cuenta con 12 planteles distribuidos en Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro, Nayarit y Tabasco.
Fuentes del área mercadológica de la Univa señalan que “la Univa nació como un proyecto para gente trabajadora, que estudiara en la tarde y la noche y trabajara por la mañana, con precios accesibles. Pero ahora los precios son prohibitivos y esto ha alejado a nuestro nicho de mercado”, sobre todo ante la llegada de la Unitec en 2004, y luego con la Universidad del Valle de México (UVM), que con colegiaturas más bajas le arrebataron su nicho de mercado, además de que hay otros colegios nuevos y muy baratos.
“Hay carreras como comunicación, o nutrición y psicología, que son de mucho prestigio, pero ya se nota su declive. Seamos honestos, la UVM es más barata y no vamos a poder competir con el ITESO. Nuestro público potencial se ha ido perdiendo”, añaden las fuentes.
En opinión del exacadémico Del Pozo, la situación se agravó con decisiones absurdas: “Abrieron un campus en Villahermosa, un lugar tan lejano y ajeno a Guadalajara. Todo a pesar de que hubo estudios de factibilidad que confirmaban que era una locura abrir ahí donde la UVM tiene un campus grandísimo; (también) están el Tec y otras universidades importantes del estado de Tabasco. Pero la abrieron contra la decisión ejecutiva de un grupo de conocedores de la materia”.
Otro problema es el constante cambio del organigrama. En los últimos años lo han modificado entre cuatro o cinco veces. “Ninguna institución soporta tantos cambios estructurales. Eso, además de crear confusión e interrupción abrupta de proyectos, genera gente dolida, resentida al ser cambiada”, agregan las fuentes internas de la universidad.
Al preguntarles a los alumnos su opinión sobre Alonzo, responden que lo conocen sólo en fotografía. En cuanto a los profesores, dicen que el padre Méndez era sencillo, pero Alonzo es distante e intenta dar una imagen de personaje inalcanzable.
“Alonzo vive a la sombra de Méndez. El padre Santiago fue nombrado rector emérito y vitalicio, y cuando se habla de la Univa, es sinónimo de Santiago Méndez. Hasta la calle del campus principal tiene su nombre. Eso incomoda a Alonzo, además de que su gente cercana le calienta la cabeza con chismes, como Carlos Pérez Gómez y Luis Reyes, director académico y subdirector académico, respectivamente, y otros jefes de departamento que han sido muy hábiles para volverse sus incondicionales. Por eso existe esa disputa”, asegura Del Pozo.Con todo, prevé que la división continuará: “Nadie patea el pesebre, hay que ser institucional. Así lo entendemos porque es la Univa la que nos da comer, no Alonzo”.
REVISTA PROCESO
Exempleados y profesores de la católica Universidad del Valle de Atemajac (Univa) se quejan de que los pleitos por envidias han provocado la salida de personal experimentado, al que han sustituido con gente leal al rector Guillermo Alonzo Velasco.
Fuentes consultadas por Proceso Jalisco informan que Alonzo Velasco está corriendo a las personas cercanas al fundador de la institución, Santiago Méndez Bravo, rector emérito vitalicio de esta institución controlada por el Arzobispado de Guadalajara.
Desde hace más de cinco años, cuando Alonzo Velasco alcanzó la rectoría por el deterioro de la salud de monseñor Méndez Bravo, el nuevo equipo en el poder empezó a deshacerse de reconocidos directivos y maestros con el argumento de que no contaban con título universitario.
“Como resultado de las vendetas y amiguismos, la Univa no figura en el ámbito cultural ni en el de investigación ni en el intelectual. Abre las páginas de los medios, de los suplementos culturales, y las referencias a la Univa son mínimas o nulas. Nadie consulta ya a los investigadores o académicos de Univa en reportajes, pero sí encontrarás de la UdeG, del ITESO y del Tec. Es más, ¡ya hasta la UAG nos supera en eso y tiene más presencia en medios!”, señala en entrevista el intelectual Jorge del Pozo Marx.
Del Pozo, que trabajó en la universidad como académico y coordinador de vinculación hasta febrero pasado, sostiene que actualmente “la única certidumbre en la Univa es la incertidumbre laboral”.
Santiago Méndez Bravo, rector fundador desde 1960, fue sustituido en noviembre de 2004 por Alonzo Velasco, hasta entonces vicerrector, quien desató una oleada de despidos de santiaguistas.
El primero con el que tuvo diferencias fue Carlos Garibay Cárdenas, director del corporativo universitario, que salió en 2005 y fue sustituido por una sobrina del rector, Margarita Elizabeth Arias Alonzo, quien a decir de fuentes internas “hace y deshace como si fuera la máxima jefa”.
Por motivos similares, en 2004 y 2005 salieron el vicerrector administrativo, Javier Monroy, y el vicerrector de Extensión, Víctor Benavides, con su equipo: la directora de Relaciones Públicas, Lety Amescua; el de Imagen Institucional, David Pérez Rulfo; el director de Recursos Humanos, Fernando Rivera, y el coordinador de Mercadotecnia y Publicidad, Heriberto Cano.
En 2006 se fue el vicerrector Maurilio Martínez, quien, según una fuente eclesiástica, “tuvo una exitosa gestión al frente de la preparatoria y en la Univa, pero su pecado fue ser más querido que el rector. Por orden de la arquidiócesis lo mandaron al templo del barrio de Santa Tere, aunque ahora ya oficia en Colinas de San Javier”.
La guillotina siguió afilada. En el último año han cesado su relación laboral con la Univa Regino Vázquez, encargado de Imagen y Difusión; Alejandro Ortega Andrade, coordinador de las carreras de administración y contaduría; Beatriz Anguiano Barba, en Recursos Humanos, y el propio Jorge del Pozo.
Éste ofrece aún más ejemplos: “Alina García Barba era la jefa del Departamento de Comunicación y con ella fue el esplendor de la carrera. Incluso ella fue jurado en el Premio Jalisco de Periodismo 2008. A pesar de todo, la bajaron en 2009 a coordinar los laboratorios, un puesto inferior. Después vino su salida. No han sabido valorar ni aprovechar a su gente. En la Univa no vale la capacidad, sólo la lealtad a Alonzo”.
Pero las señales del rompimiento no sólo se manifiestan en la oleada de despidos. El pasado 3 de agosto, en la capilla San Carlos Borromeo, de la Univa, se entregó un reconocimiento al fundador Santiago Méndez y a otros sacerdotes. Asistió el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, pero no el rector Alonzo Velasco.
Las fuentes consultadas señalan que el purpurado y el rector se han distanciado. Incluso, afirman, el cardenal pensó en removerlo el año pasado, pero el 24 de abril de 2009 Alonzo fue nombrado sucesor del magnate y legislador Alejandro Gertz Manero como presidente de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior, y quedó fortalecido políticamente.
A petición del gobernador Emilio González Márquez, en la primera mitad de 2007 la Univa impartió un curso acerca de La Biblia a varios funcionarios del gabinete y a sus esposas en la Casa Jalisco (Proceso Jalisco 140).
Grilla nada cristiana
En una carta abierta cuya copia tiene este semanario, Jorge del Pozo cuestiona el desempeño de Yadira del Refugio Robles Irazoqui, jefa del Departamento de Comunicación de la Univa, a quien acusa de recurrir a la difamación para desacreditarlo y echarlo de la institución.
Señala que él finalizó su último cuatrimestre con cuatro grupos, dos de ellos heredados de la maestra Lorena Hernández, quien salió intempestivamente, víctima de la misma guerra de envidias. “Pese a todo, los objetivos se cumplieron y se pueden constatar en mi informe de actividades 2009”, dice Del Pozo.
Sin embargo, añade, Robles “fue una hipócrita. Al llegar dijo que me valoraba, que se apoyaría en mi experiencia profesional, y me pedía consejos porque no sabe ni lo más básico. Me dijo que me defendía de los lobos que había rondando tras mi puesto. Claro que no defendía lo indefendible: mi trabajo profesional me respaldaba, le dije. Eso fue el 7 de julio de 2009”.
Cinco meses después, Robles cambió de opinión. “Me dijo que ya no me podía defender –dice Del Pozo–, que no preguntara nombres, pero que la decisión venía de arriba y tenía que irme. Eso fue a mediados de diciembre”.
Al ir a pedirle una explicación a Luis Reyes Ceja, director de Educación Superior, se enteró de que Yadira Robles pedía en todas las reuniones con los directivos el cese de Del Pozo, “argumentando que no daba resultados. Todo para darle la plaza a una amiga suya, Tere Ramos”.
Se concertó una cita con los tres para aclarar la situación, pero Robles se mostró esquiva, pretextaba que tenía mucho trabajo y la reunión nunca se realizó. En Recursos Humanos, Beatriz Anguiano (quien fue despedida semanas después) le confirmó a Del Pozo que Robles había pedido su cabeza.
Irónicamente, sostiene Anguiano, la que no cubre el perfil para su puesto es precisamente Robles: no es comunicadora, jamás ha trabajado en medios ni la conocen en ese ámbito; “ni siquiera lee los periódicos, ni oye radio ni ve televisión. Ni siquiera habla ni lee inglés, a diferencia de los alumnos que llevan nueve cuatrimestres de esa lengua”.
Para Del Pozo, Robles llegó a la Univa por su amistad con Reyes Ceja: “Ambos cursan un doctorado en Desarrollo Humano y Yadira le hace las tareas e investigaciones a Reyes. Eso me consta. No tiene más méritos”.
Otro funcionario de la Univa afín a Alonzo es Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla, director del plantel de Puerto Vallarta, cuya conducción cuestionaron seriamente los estudiantes de ese centro el 19 de julio de 2009.
En una carta difundida por medios de comunicación locales, como Noticias PV, los alumnos se quejaron de que los planes de estudio eran obsoletos, de la falta de comunicación de los directivos y de la falta de planeación y de sustento metodológico de los proyectos académicos.
Asimismo señalaron que Zúñiga Bobadilla los obligó a crear proyectos empresariales para apropiarse de los mejores y posteriormente venderlos en su incubadora.
También se les impusieron tres talleres obligatorios, adicionales al plan de estudios, que pretendieron cobrarles a 10 mil pesos cada uno, pero ante las inconformidades su costo se redujo a 3 mil pesos. “Eso jamás lo mencionaron en cursos de inducción ni currícula”, explicaron.
“Zúñiga Bobadilla negó además el derecho de presentar exámenes a quienes adeudaran un solo peso. Muchos reprobaron por eso. Es denigrante”, dijeron en su carta. Sin embargo, no se ve la inversión en el plantel: los propios alumnos tuvieron que organizar rifas para adquirir libros y “los laboratorios están en pésimas condiciones”.
La sombra del fundador
La historia de la institución está íntimamente ligada con Santiago Méndez Bravo, que nació en la Piedad de Cavadas en 1928. En 1960 tomó las riendas del Instituto Pío XII, donde sólo había Facultad de Teología, y dos años después abrió la primera escuela de periodismo del occidente del país.
En 1969, la institución adoptó el nombre de Instituto de Comunicaciones y Humanidades, y en 1977, al obtener reconocimiento de la Secretaría de Educación Pública, el de Instituto Superior del Valle de Atemajac. De 1979 data su denominación actual, y en 2005 el Vaticano confirmó su carácter de “universidad católica”.
Actualmente la Univa tiene 15 mil 563 alumnos, de los cuales 2 mil 218 son de bachillerato, mil 864 de posgrados y el resto de licenciaturas. Cuenta con 12 planteles distribuidos en Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro, Nayarit y Tabasco.
Fuentes del área mercadológica de la Univa señalan que “la Univa nació como un proyecto para gente trabajadora, que estudiara en la tarde y la noche y trabajara por la mañana, con precios accesibles. Pero ahora los precios son prohibitivos y esto ha alejado a nuestro nicho de mercado”, sobre todo ante la llegada de la Unitec en 2004, y luego con la Universidad del Valle de México (UVM), que con colegiaturas más bajas le arrebataron su nicho de mercado, además de que hay otros colegios nuevos y muy baratos.
“Hay carreras como comunicación, o nutrición y psicología, que son de mucho prestigio, pero ya se nota su declive. Seamos honestos, la UVM es más barata y no vamos a poder competir con el ITESO. Nuestro público potencial se ha ido perdiendo”, añaden las fuentes.
En opinión del exacadémico Del Pozo, la situación se agravó con decisiones absurdas: “Abrieron un campus en Villahermosa, un lugar tan lejano y ajeno a Guadalajara. Todo a pesar de que hubo estudios de factibilidad que confirmaban que era una locura abrir ahí donde la UVM tiene un campus grandísimo; (también) están el Tec y otras universidades importantes del estado de Tabasco. Pero la abrieron contra la decisión ejecutiva de un grupo de conocedores de la materia”.
Otro problema es el constante cambio del organigrama. En los últimos años lo han modificado entre cuatro o cinco veces. “Ninguna institución soporta tantos cambios estructurales. Eso, además de crear confusión e interrupción abrupta de proyectos, genera gente dolida, resentida al ser cambiada”, agregan las fuentes internas de la universidad.
Al preguntarles a los alumnos su opinión sobre Alonzo, responden que lo conocen sólo en fotografía. En cuanto a los profesores, dicen que el padre Méndez era sencillo, pero Alonzo es distante e intenta dar una imagen de personaje inalcanzable.
“Alonzo vive a la sombra de Méndez. El padre Santiago fue nombrado rector emérito y vitalicio, y cuando se habla de la Univa, es sinónimo de Santiago Méndez. Hasta la calle del campus principal tiene su nombre. Eso incomoda a Alonzo, además de que su gente cercana le calienta la cabeza con chismes, como Carlos Pérez Gómez y Luis Reyes, director académico y subdirector académico, respectivamente, y otros jefes de departamento que han sido muy hábiles para volverse sus incondicionales. Por eso existe esa disputa”, asegura Del Pozo.Con todo, prevé que la división continuará: “Nadie patea el pesebre, hay que ser institucional. Así lo entendemos porque es la Univa la que nos da comer, no Alonzo”.

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